TÚ Con el roció de la mañana llegaste. Floreciste con la primavera abriendo el capullo de tu corazón. Sin saberlo, sin pensarlo, vientos solanos te cobijaron y a su ritmo disfrutaste de los cielos. Al fin llegaste al remanso de los sueños, de los anhelos, de los deseos e ilusiones. Es el resplandor de un arrullado despertar, de la aventura, del cortejo, del deseo. Sólo basta con un suspiro, para cambiar el sino, para para vivir un siglo, o sentir un beso. Carlos
Entradas
Mostrando entradas de mayo, 2026